Expropiaciones para embalses y obras hidráulicas: lo que debe saber
Las grandes obras hidráulicas y embalses inundan predios rurales completos y destruyen actividades agrícolas. Conozca cómo defender el valor de su campo.
La construcción de grandes obras de infraestructura hídrica —como embalses de acumulación de riego, plantas de tratamiento de agua potable o grandes canales de aducción matriz— es prioritaria para enfrentar las sequías. No obstante, para los agricultores y propietarios rurales de las zonas de inundación o trazado, estos proyectos significan la expropiación masiva de sus predios, forzándolos en muchos casos a un desalojo total.
Particularidades de las expropiaciones por embalses
Los proyectos a cargo del Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), presentan características muy distintas a las de las expropiaciones viales urbanas:
- Inundación y pérdida total de predios: En las zonas donde se emplaza el vaso de un embalse, la expropiación suele ser total. Se pierden valles completos que frecuentemente contienen los suelos agrícolas de mejor calidad (clases de capacidad de uso I, II o III de riego), los cuales son imposibles de reponer con la misma productividad en otras laderas.
- Destrucción de sistemas de regadío: La construcción de canales matrices o acueductos puede cortar físicamente la red de acequias y bocatomas que alimenta a los predios remanentes, dejándolos sin riego de la noche a la mañana. La tasación debe exigir el costo de rehacer íntegramente estas obras de arte hidráulicas.
- Afectación a los Derechos de Agua: Al expropiarse el suelo, los derechos de agua de río o canal asociados a esa cuenca deben ser valorados y pagados de forma independiente, dado que constituyen un patrimonio valioso y transferible.
- Pérdida de infraestructura de producción: Tranques de acumulación intraprediales, salas de bombas, packings, galpones y viviendas de inquilinos deben valorarse a costo de reposición actual, no a precios históricos de tasación del Fisco.
Las expropiaciones para embalses destruyen el negocio agrícola de raíz. Reclamar judicialmente el valor comercial real es indispensable para poder reasentarse productivamente.
El problema del "congelamiento de plusvalías"
El diseño, tramitación ambiental y licitación de un gran embalse puede demorar más de una década. Durante esos años, las propiedades del trazado sufren un congelamiento inmobiliario: nadie compra ni invierte en un campo que será inundado. En el reclamo judicial, su abogado debe exigir que la tasación considere el valor real de mercado que la tierra habría tenido de no existir el anuncio paralizante del proyecto estatal.
El plazo legal para demandar es de 30 días fatales desde la notificación de la consignación. Si su propiedad agrícola o forestal se encuentra en el área de afectación de un futuro embalse u obra hidráulica mayor, lo invitamos a realizar una primera consulta gratuita para revisar la tasación fiscal y organizar la defensa de su campo con peritos agrónomos expertos.
¿Le están expropiando su propiedad?
La primera consulta es gratuita. Analizamos la oferta del Estado y le explicamos sus opciones reales para aumentar la indemnización.